Para reflexionar
¡Hola!, este pequeño tríptico informativo ha sido preparado con la mejor
intención de comentarte sobre algunos puntos de las películas que próximamente
estarán en la cartelera.
¿Sabías que la Iglesia Católica es la que ha iniciado y mantiene el 75% de las
obras de beneficencia en el mundo?
¿Sabías que existen grupos como la masonería en algunos de sus ritos que su fin
es destruir a la Iglesia a través de sus 4 principales columnas: legislación,
educación, medios de comunicación y su infiltración haciéndose pasar como
sacerdotes creando escándalos?
Desde hace 2000 años el cristianismo ha sido piedra de escándalo para muchos,
¿qué me dices de la Madre Teresa de Calcuta, del papa Juan Pablo II, de San
Francisco de Asís? Ellos fueron y son católicos, ellos quizás no han sido
productores de grandes películas, ellos han hecho el cambio trabajando con los
mas necesitados y siendo fieles al celibato como Jesús, el Dios que hoy más que
nunca es amado y vuelto a crucificar.
Si eres católico, defiende tu fe, quizás esta película te vaya a hacer reír en
momentos. Te pedimos solamente que veas el ejemplo de cientos de miles de
sacerdotes que han hecho de su vida un ejemplo de amor por su fidelidad y
rectitud.
Créeme que no te vas a condenar si ves esta película, pero sólo medita si
conoces bien tu fe, si realmente eres católico, si sabes que en la Hostia está
Cristo presente, si sabes que tienes una Madre que te cuida que es la Virgen
María. Conoce tu fe, vívela.
Dios siempre te acompañará, la Iglesia siempre te recibirá con los brazos
abiertos, te pedimos que analices cada una de las escenas y pienses con qué fin
fueron diseñadas y si realmente crees que a Dios le agrada que expongan así a su
Iglesia de una forma totalmente contraria a lo que vivimos como católicos. No
negamos que haya errores, pero es en la minoría de las ocasiones.
Si no eres católico, observa la intolerancia religiosa, porque quizás algún día
puedan atacar así lo que tú crees.
Lo que si te podemos decir es que Cristo prometió que la Iglesia nunca iba a
llegar a su fin, "non prevalebunt". A dos mil años de aquella promesa vemos cómo
aquellos que tratan de destruirla la fortalecen sin darse cuenta.
Carlos de León