Lecturas del 3-9-02 (Martes de la Semana 22)
SANTORAL: San Gregorio Magno
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Corinto 2, 10b-16
Hermanos:
El Espíritu lo penetra todo, hasta lo más íntimo de Dios. ¿Quién puede conocer
lo más íntimo del hombre, sino el espíritu del mismo hombre? De la misma manera,
nadie conoce los secretos de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos
recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que
reconozcamos los dones gratuitos que Dios nos ha dado. Nosotros no hablamos de
estas cosas con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino con el lenguaje
que el Espíritu de Dios nos ha enseñado, expresando en términos espirituales las
realidades del Espíritu.
El hombre puramente natural no valora lo que viene del Espíritu de Dios: es una
locura para él y no lo puede entender , porque para juzgarlo necesita del
Espíritu. El hombre espiritual, en cambio, todo lo juzga, y no puede ser juzgado
por nadie. Porque ¿quién penetró en el pensamiento del Señor, para poder
enseñarle? Pero nosotros tenemos el pensamiento de Cristo.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 144, 8-9. 10-11. 12-13b. 13c-14 (R.: 17a)
R. El Señor es justo en todos sus caminos.
El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas. R.
Que todas tus obras te den gracias,
Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder. R.
Así manifestarán a los hombres tu
fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre. R.
El Señor es fiel en todas sus palabras
y bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que caen
y endereza a los que están encorvados. R.
+ Lectura del santo Evangelio según san Lucas 4, 31-37
Jesús bajó a Cafarnaún, ciudad de
Galilea, y enseñaba los sábados. Y todos estaban asombrados de su enseñanza,
porque hablaba con autoridad.
En la sinagoga había un hombre que estaba poseído por el espíritu de un demonio
impuro; y comenzó a gritar con fuerza; «¿Qué quieres de nosotros, Jesús
Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de
Dios.»
Pero Jesús lo increpó, diciendo: «Cállate y sal de este hombre.» El demonio
salió de él, arrojándolo al suelo en medio de todos, sin hacerle ningún daño. El
temor se apoderó de todos, y se decían unos a otros: «¿Qué tiene su palabra?
¡Manda con autoridad y poder a los espíritus impuros, y ellos salen!»
Y su fama se extendía por todas partes en aquella región.
Palabra del Señor.
Reflexión
Estamos en los primeros días de la predicación pública de Jesús. Todos los evangelistas han subrayado la autoridad extraordinaria, el prestigio que emanaba de su persona y de su palabra.
El ambiente judío de aquel tiempo, estaba marcado por una gran influencia de las ¨escuelas¨, de los grupos de escribas y letrados, que se dedicaban a comentar la Escritura a fuerza de referencias bíblicas.
Ahora bien, Jesús expone unos comentarios nuevos, que no se refieren a ninguna escuela de pensamiento: del fondo de sí mismo, surge un pensamiento revestido de autoridad.... y que, más que apoyarse en tradiciones de escuela, apela directamente a la conciencia de sus interlocutores.
Y en la sinagoga, había un hombre que tenía un demonio.
Ese demonio, quitaba al hombre su libertad, y es el que también hoy nos quita a nosotros nuestra libertad, es el que nos encadena.
¿A qué?
Nos encadena a nuestras costumbres poco cristianas, a nuestros pecados, a esas aficiones que no nos ayudan a ser mejores.
Y Jesús destruye al mal, la Santidad de Dios, la perfección de su amor, batalla contra el demonio y lo vence, y libera al hombre.
Es hoy también Jesús quien puede liberarnos a nosotros de todo lo que nos ata, si se lo pedimos.
Este primer milagro que relatan los evangelio es una liberación.
El hombre encadenado por el demonio, vuelve a ser normal, vuelve a ser un hombre.
Jesús se manifiesta ya en este milagro como el Salvador.
Y este Jesús que la gente había conocido como uno más de los suyos, se manifiesta con autoridad y poder, y a la gente la asombra.
También a nosotros muchas veces, nos sucede que conocemos a las personas, y que con el tiempo nos vemos obligados a cambiar de opinión sobre ellas. Descubrimos en ellas otro aspecto de su personalidad, que nos lleva a revalorizarlas.
Vamos a pedirle hoy al Señor, que sepamos descubrirlo, que nos cure de todo
lo que nos encadena, y que sepamos escucharlo cuando nos habla con la misma
autoridad que en Cafarnaún, a través de su Evangelio.
En cada personaje del Evangelio, estamos nosotros, y en cada escena tenemos que aprender a descubrir con la ayuda del Espíritu Santo, qué es lo que Jesús quiere decirnos a cada uno de nosotros hoy.
Propongámonos hoy leer diariamente un trozo del Evangelio, permitamos que el Señor nos hable a cada uno, dejémoslo que nos acompaña y nos aconseje en nuestro camino hacia Él.
Himno de la Liturgia de las Horas
¡Qué hermoso el Rey en la campaña!
Iba vestido de verdad,
y era su espada de conquista
el fuerte amor que vence al mal.
¡Qué hermosa aquella estirpe suya,
desde el divino manantial!
Es rey de la casa de David,
nacido en cuna virginal.
Murió en la cruz ajusticiado
por rey del pueblo de Abraham.
¡Este es rey del universo!;
si Dios lo ha escrito, escrito está.
Rey que desarmas las conciencias,
rey vencedor de Satanás,
sobre las ruinas del pecado
tú solo creas vida y paz.
Oh Jesucristo, mi Señor,
rey poderoso que vendrás,
a tus hermanos pecadores
mira con rostro familiar.
¡Bendito el Rey crucificado,
el Rey de reyes inmortal,
desde la altura de tu Padre
reina con cetro de piedad! Amén.
SANTORAL: San Gregorio Magno
San Gregorio (cuyo nombre significa "vigilante"), papa y doctor de la Iglesia, llamado el Magno, apóstol de los ingleses (por haber convertido a los anglosajones a la fe de Cristo) y también cónsul de Dios, nació en Roma, de familia patricia, en el año 541.
En su juventud estudió derecho y llegó a ser alcalde de la ciudad. Más tarde ingresó en la orden de san Benito. Por designación de Benedicto I, se desempeñó como nuncio apostólico en Constantinopla, donde conoció a san Leandro, arzobispo de Sevilla, estableciéndose una gran amistad entre ambos. AI morir el papa Pelagio II, todas las miradas convergieron en él. Fue coronado el 3 de setiembre del año 590, en la basílica de Letrán.
Asumió el pontificado en un tiempo difícil, con la Iglesia convulsionada por las herejías: en Egipto, el monofisismo; en el norte de África, vestigios de donatismo; en España, el arrianismo, aún no totalmente extirpado; en Italia los invasores longobardos que asolaban los campos y poblados, llevándose cautivos a los romanos capturados; y en Roma y las zonas vecinas la peste, como secuela de las terribles inundaciones.
La lectura favorita de Gregorio era el libro de Job, que acostumbraba comentar con sus familiares y amigos. De estas conferencias nació una obra titulada Morales sobre Job, con la que se convirtió en el gran moralista de una edad nueva y donde se encuentran profundos análisis del texto bíblico.
Gregorio trabajó por el pueblo y la Iglesia, A pesar de su salud precaria, negoció con los longobardos, envió misioneros a Inglaterra, confirmó el triunfo de la fe en España, reprimió a los herejes en África, intervino ante el emperador y deshizo los amagos de cisma en Oriente. "Él se figuraba trabajar por sostener el mundo antiguo - dice un autor -, cuando en realidad se había convertido en el iniciador de un tiempo nuevo". Muchos lo consideran como el primer hombre medieval.
San Gregorio reformó las costumbres del pueblo y del clero, y dio renovado lustre al culto divino. Sometió los textos de la santa misa a una ordenada revisión y trabajó de modo especialísimo en la formación de un canto genuinamente eclesiástico. Todavía hoy el canto oficial de la Iglesia se denomina canto gregoriano, en memoria de su fundador.
San Gregorio Magno fue quien en su tiempo introdujo en la antepenúltima oración que precede a la consagración estas tres súplicas; "Concédenos vivir en tu paz, líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos". Escribió, además del mencionado libro sobre Job, más de ochocientas cartas, cuarenta homilías sobre los evangelios y veintidós sobre Ezequiel, los cuatro libros de Los diálogos (vidas de santos) y una Regla pastoral de gran influjo.
San Gregorio Magno, uno de los cuatro grandes padres de la Iglesia occidental, murió el l 2 de marzo del año 604.
Otros Santos cuya fiesta se celebra hoy: Santos: Sándalo (Sandalio), Basilisa, Serapia, Eufemia, Dorotea, Tecla, Erasma, vírgenes; Aristeo, Mansueto, obispos; Febe, Teotisto, Antonio, Constantiniano, confesores; Zenón, Caritón, Antonino, Aigulfo, mártires; Ildelita, abad; Simeón, Estilita el Joven.
Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.
Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica. Unos momentos con Jesús y María.