Lecturas del 13-8-02 (Martes de la Semana 19)

SANTORAL: Santos Ponciano e Hipólito

 

Lectura de la profecía de Ezequiel 2, 8-3, 4

Así habla el Señor:
Tú, hijo de hombre, escucha lo que te voy a decir; no seas rebelde como ese pueblo rebelde: abre tu boca y come lo que te daré.
Yo miré y vi una mano extendida hacia mí, y en ella había un libro enrollado. Lo desplegó delante de mí, y estaba escrito de los dos lados; en él había cantos fúnebres, gemidos y lamentos.
El me dijo: Hijo de hombre, come lo que tienes delante: como este rollo, y ve a hablar a los israelitas. Yo abrí mi boca y él me hizo comer ese rollo.
Después me dijo: Hijo de hombre, alimenta tu vientre y llena tus entrañas con este libro que yo te doy. Yo lo comí y era en mi boca dulce como la miel.
El me dijo: Hijo de hombre, dirígete a los israelitas y comunícales mis palabras.

Palabra de Dios.


SALMO Sal 118, 14. 24. 72. 103. 111. 131 (R.: 103a)

R. ¡Señor, qué dulce es tu palabra para mi boca!

Me alegro de cumplir tus prescripciones,
más que de todas las riquezas. R.

Porque tus prescripciones son todo mi deleite,
y tus preceptos, mis consejeros. R.

Para mí vale más la ley de tus labios
que todo el oro y la plata. R.

¡Qué dulce es tu palabra para mi boca,
es más dulce que la miel! R.

Tus prescripciones son mi herencia para siempre,
porque alegran mi corazón. R.

Abro mi boca y aspiro hondamente,
porque anhelo tus mandamientos. R.

+ Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10. 12-14

En aquel momento los discípulos se acercaron a Jesús para preguntarle: «¿Quién es el más grande en el Reino de los Cielos?»
Jesús llamó a un niño, lo puso en medio de ellos y dijo: «Les aseguro que si ustedes no cambian o no se hacen como niños, no entrarán en el Reino de los Cielos. Por lo tanto, el que se haga pequeño como este niño, será el más grande en el Reino de los Cielos. El que recibe a uno de estos pequeños en mi Nombre, me recibe a mí mismo.
Cuídense de despreciar a cualquiera de estos pequeños, porque les aseguro que sus ángeles en el cielo están constantemente en presencia de mi Padre celestial.
¿Qué les parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y una de ellas se pierde, ¿no deja las noventa y nueve restantes en la montaña, para ir a buscar la que se extravió? Y si llega a encontrarla, les aseguro que se alegrará más por ella que por las noventa y nueve que no se extraviaron. De la misma manera, el Padre que está en el cielo no quiere que se pierda ni uno solo de estos pequeños.

Palabra del Señor.

 

Reflexión

Los discípulos de Jesús deben ser como los niños. Deben suprimir la ambición. Deben suprimir la envidia. Esa ambición y esa envidia llevaba a esos hombres que lo acompañaron a Jesús en su vida terrena y nos lleva a nosotros hoy, a desear los puestos de honor.

Pero Jesús nos dice, que para ser los mas grandes en el reino de los cielos, tenemos que ser como niños, tenemos que tener la sencillez, la humildad de los niños.

Los niños creen ciegamente a su Padre. En cualquier circunstancia dicen: Papá lo dijo.

Jesús nos pide ser como niños, debemos hacer lo que Dios nos pide, confiados que el lo mejor para nosotros..

El niño ama a su padre y junto con él, a sus hermanos.

Cuando Jesús nos pide ser como niños, nos muestra que el amor a Dios debe estar acompañado del amor a nuestro prójimo.

El niño trata con sencillez a su padre, le cuenta sus cosas con candidez y sinceridad.

Nosotros también deberíamos tratar a Dios con sencillez.. Debemos dialogar frecuente con Dios en la oración.

El niño siempre espera que su ruego sea escuchado por su Padre.

Jesús nos pide a nosotros que seamos como niños, que pidamos con confianza

Cuando reconozcamos como los niños, nuestra debilidad, nuestra pequeñez, nuestra impotencia, entonces podremos entregarnos confiados a Dios, podremos sentirnos protegidos por El, ayudados por El, y nuestra entrada en el Reino de los Cielos será posible

Jesús también como el Pastor, muchas veces salió en nuestra búsqueda en los momentos de nuestra vida en que fuimos indiferentes, o nos alejamos de él por el pecado.

Jesús nos buscó aún a pesar de nuestra falta de generosidad y aún cuando no le correspondiéramos.

Y Jesús dice en el evangelio que ninguna otra oveja recibió tantas atenciones como la perdida.

Cuando nosotros acudimos a la confesión hay una infinita alegría en el cielo. Dios conoce nuestra debilidad y admite nuestros tropiezos. Pide sólo de nosotros reconocernos débiles, ser como niños. Esa humildad nuestra, despierta su infinita misericordia

Jesús nos ama a cada uno tal como somos, con todos nuestros defectos y debilidades. Jesús nos ama, pero no nos idealiza, El nos ve a cada uno con nuestras contradicciones y flaquezas, pero espera nuestro arrepentimiento para perdonarnos.

Cristo conoce lo que hay dentro del hombre. Sólo El lo conoce y así lo ama. Así nos ama

El pueblo que fue cautivo

y que tu mano libera

no encuentra mayor palmera

ni abunda en mejor olivo.

Viene con aire festivo

para enramar tu victoria,

y no te ha visto en su historia,

Dios de Israel, más cercano:

Ni tu poder más a mano

ni más humilde tu gloria.

¡Gloria, alabanza y honor!

Gritad: "¡Hosanna!", y haceos

como los niños hebreos

al paso del Redentor.

¡Gloria y honor

al que viene en el nombre del Señor! Amén.

 

SANTORAL: Santos Ponciano e Hipólito (mártires, siglo III)

Estuvieron toda su vida discutiendo. Y al final murieron junto, como si nada hubiera pasado.

Uno de ellos se llamaba Ponciano y era papa. El otro, Hipólito y era sacerdote. Los dos pertenecían a la misma Iglesia. Los dos trabajaban por el mismo Cristo. Pero doctrinalmente eran distintos y se pasaron toda la vida discutiendo.

Cuenta la historia que Hipólito, incluso se declaró alguna vez antipapa, porque pensaba que la Iglesia se hundía en la miseria en manos de Ponciano, el papa de verdad.

El final fue distinto. Porque los dos se encontraron con el mismo emperador: Maximiliano. El cual agarró a los dos enemigos, y los plantó juntos en las minas de Cerdeña, donde tenía que trabajar muy duramente. Y allí murieron juntos, mártires de su fe.

Ahora celebramos su fiesta, su enemistad y su martirio.

Todo esto nos sirve a nosotros para enterarnos que, dentro de la Iglesia de Cristo, hay sitio para todos.

Ponciano fue papa durante cinco años; entre el año 230 y el 235.

Otros Santos cuya fiesta se celebra hoy: Santos, Casiano, Juan Berchmans.

 

Aclaración: Se han utilizado para la preparación de las reflexiones que acompañan las lecturas, textos de distintos autores: Hablar con Dios del P. Fernández-Carvajal, Cinco Minutos con Dios del P. A. Milagros, Meditaciones del Pueblo de Dios del P. E. López Rosas, Buenas Noticias para cada día del P. J.M.Garuza, Encuentros Bíblicos del P. M. Wiechs, Por los Caminos del Señor del Card. C. Martini, Palabra de Dios para cada día del P. N Quesson, Pensar por Libres del P. E. Monasterio, etc.. y los comentarios de la Biblia Latinoamericana y de EUNSA. También se han incluido Himnos y Salmos de la Liturgia de las Horas y se han utilizado las biografías de Amigos de Dios y de los Hombres, de Esther Pizzariello de Leoz, y 365 Historias de Clovis Bovo, para la preparación del Santoral.

Los realizadores de esta recopilación de textos no pretenden en ningún caso atribuirse la autoría de los mismos, ni persiguen ningún fin de lucro ni otro, que no sea la propagación de la Palabra de Dios y la doctrina católica. Unos momentos con Jesús y María.