El corazón de Jesús, la fuente de la
reconciliación
El mes de junio está dedicado a esta devoción, recuerda en el «Angelus»
CIUDAD DEL VATICANO, 23 junio 2002 (ZENIT.org).-
Juan Pablo II recordó este domingo que el mes de junio está marcado de modo
particular por la devoción al sagrado corazón de Jesús, proponiéndola como
fuente de reconciliación para el mundo ensangrentado.
«¡Cuánto necesita la humanidad contemporánea el mensaje que surge de la
contemplación del corazón de Cristo --afirmó el Papa--, única fuente de la que
puede extraer las reservas de humildad y perdón que necesita para sanar los
ásperos conflictos que la ensangrientan!».
Al dirigirse a varios miles de peregrinos que desafiaron un terrible claro en la
plaza de San Pedro del Vaticano para rezar el «Angelus», el Santo Padre explicó
que esta celebración «significa dirigirse hacia el centro íntimo de persona del
Salvador, sede del amor que ha redimido al mundo».
«Si el corazón humano representa un insondable misterio que sólo Dios conoce
--continuó afirmando el obispo de Roma--, cuánto más insondable será el de
Jesús, en el que se mueve la misma vida del Verbo, y residen todos los tesoros
de la sabiduría y de la ciencia, y toda la plenitud de la divinidad».
«Para salvar al hombre --continuó diciendo-- Dios ha querido donarle un corazón
nuevo, el corazón de Cristo, obra maestra del Espíritu Santo, que comenzó a
latir en el seno virginal de María y fue traspasado por la lanza en la cruz,
transformándose así en fuente inagotable de vida eterna».
El sucesor de Pedro concluyó recordando el corazón inmaculado de María,
«mediadora de Gracia y salvación», a quien pidió «misericordia y paz para la
Iglesia y el mundo entero».
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