Ataques a la Iglesia confirman que ésta cumple con su misión, dice el Cardenal Sales
RIO DE JANEIRO, 26 Ago. 02 (ACI).- El Arzobispo emérito de Río de Janeiro, Cardenal Eugenio Araujo Sales, señaló que la razón de los actuales ataques contra la Iglesia católica en numerosos medios es porque ésta cumple con su misión.
En su habitual columna periodística semanal, el Purpurado carioca señaló que "las acciones contra la Iglesia tiene diversos orígenes"; pero resulta "confortador constatar que, muchas veces, estos ataques son fruto del cumplimiento de su misión"; porque la Iglesia "sufre las consecuencias de su fidelidad alas enseñanzas de Jesucristo.
No desalentarse
Al recordar los diversos pasajes del Evangelio en los que el Señor Jesús anuncia la persecución contra la Iglesia, el Cardenal llamó a los cristianos a no desalentarse, incluso cuando los ataques se producen utilizando la excusa de la debilidad de los hombres en la Iglesia.
Frente a los ataques, según el Purpurado, la respuesta del cristiano debe ser la del esfuerzo por la santidad. "Evidentemente, la situación actual parte del pecado personal, de la maldad humana y de la acción del Maligno contra Dios y sus seguidores. Acogiendo con perseverancia y fidelidad a Cristo, esa lucha se transforma en fuente de merecimientos para la eternidad". "Los mártires son fruto de la lucha del Bien contra el Mal", el Cardenal Sales agregó.
Neutralizar la campaña contra la Iglesia
"Mientras tanto –agrega el Cardenal-, todo lo posible debe hacerse para neutralizar este clima hostil e impedir que se vea perjudicada la causa del Evangelio. La obediencia a la Iglesia, por parte de sus hijos, se impone a todos los bautizados. Debemos, con coraje, enfrentar los ataques. Los hijos de las tinieblas son más hábiles que los hijos de la luz, dice el Evangelio".
Según el Purpurado, "las sectas y los que razonan según las ideologías, con frecuencia, hieren a la verdad, proclamando las fallas fuera de su contexto histórico y ocultando un extraordinario acervo de actos beneméritos".
"Otra distorsión muy frecuente en los órganos formadores de la opinión pública –señala el Purpurado-, es el silencio acerca del bien que se realiza y la proclamación de cualquier mal que ocurre".
El Cardenal Sales destaca que la Iglesia no recurre a medios mundanos o de poder para responder a estas agresiones, pero sí insiste que los líderes y políticos católicos tienen una gran responsabilidad en la defensa del bien común.
El Purpurado concluye con una recomendación: que toda noticia sobre la Iglesia "sea atentamente examinada, pues, en repetidas ocasiones, en ciertos órganos de prensa, sufren la influencia motivada por el anticlericalismo".